jueves, 10 de enero de 2013

6-Comandando misiones.



A la mañana siguiente, en el departamento de los dos erizos. Se podía ver como Silver desayunaba con tranquilidad, leyendo una revista de chicas con la mayor parte de su cuerpo al descubierto, en pantuflas, rodeado por una bata a todo estilo soltero, con sus púas revueltas y todo lagañoso. Amy llega a la cocina acomodándose su chaqueta color roja, lo queda mirando como el loco que era. Éste alzo su mirada del papel mirándola con una ceja en alto.


-¡Buen día! Señorita Amy-saludo riendo con una sonrisa algo picara.


-¿Estas desayunando?


-¿Uh?-miro su plato para luego mirarla a ella con una sonrisa inocente-Si.


-Teníamos que estar en esa oficina ahora…


-Entre más tarde lleguemos allí mejor-resoplo mordiendo una tostada- Además, el desayuno es lo mejor del día.


-Silver vete a cambiar-ordeno en forma de algo cortante. Él la miro con una sonrisa de lado, no era nada tonto y sabia que cuando usaba ese tono de voz, su vida estaba en peligro.


-¡Bueno mamá!-exclamo  corriendo hacia su cuarto, como el buen cobarde que era. Dejando una nube de humo en el camino.


A los minutos apareció mientras ella lo esperaba sentada en el sofá. Cuando escucho el ruido de llaves se giro del sofá para sonreírle con dulzura.


-¿Listo?


-¡Listo!¡El asesino Silver, ya llego!-ella soltó una leve risa al escucharlo y verlo menear el bote de un lado a otro.


-Pareces un estúpido-dijo cerrando sus ojos girando su rostro hacia un lado.


-¡Un estúpido, que es muy guapo!-contesto arrogante posando una sonrisa sensual. Ella simplemente rodo los ojos. Mientras se dirigía hacia la puerta-Esto de jugar a los buenos me gusta-comento saliendo del departamento.


-¿Te gusta el trabajo o la policía que trabaja contigo?-pregunto mirándolo sospechosamente.


-¡Pues claro que la policía!-grito ofendido ante la pregunta-¡La pregunta ofende!


-Me lo esperaba. Tú no eres capaz de mover tu culo de  sillón, únicamente por trabajar-soltó mirando al frente con tranquilidad.


-¡Respétame chamaca!- regaño mirándola con el ceño fruncido-¡Si bien tengo claro que las únicas actividades que hago en el día son: comer, mirar televisión, cagar, mear, comer, follarme alguna tipa, nuevamente cagar, revisar la nevera, trabajar este cuerpito de un dios griego que tengo-exclamo posando sus manos en su torso, poniendo una cara de drogado. Amy lo miro con una gota de sudor en la frente al verlo- ¡¡Te juro enana, que sí yo fuera mujer o gay, me enamoraría de mi mismo!-rio egocéntrico abrazándose a sí mismo al momento en que se tocaba con sus manos de forma indebida- 


En fin…volviendo al tema. Que no haga nada en la casa, o de mi vida. ¡No quieres decir que me lo reclames todos los días!-contesto elevando su mentón dignamente.


-¡Lo único que haces productivo es matar!-grito colérica, pero inmediatamente se tapo su boca con sus manos mirando asustada hacia los lados. Silver sonrió socarrón al momento en que la regañaba con la mirada pero a la vez con burla.


-Mocosa….¿Cuántas veces te he dicho que no andes gritando por ahí esa clase de cosas?-regaño, haciéndose el madurin.


-¡Cállate, peinado de marihuana!-le grito molesta al momento en que se colocaba el casco que colgaba en una motocicleta color celeste-¡Vamos, que por tu culpa estamos llegando tarde!-grito, algo molesta por el casco que le incomodaba.


Silver todo perezosos se coloco el casco haciéndose el chulo. Para luego colocarse en frente de la eriza y encender la motocicleta.
                                                                       *++*~0~*++*


Su mirada esmeralda se encontraba puesta en esa pantalla, en donde la imagen del asesino de sus padres se encontraba. ¿Cuántos años habían pasado desde que lo vio por última vez?. Cinco. Cinco años, desde que se había vuelto lo que era ahora. Una asesina.


Su primera muerte, fue la de ella misma. Mato a la que era antes, a Amy Rose, para convertiste en la que era ahora, Amy…The Hedgehog. Para la sociedad, o para lo que la conocían en el trabajo sucio. Silver había decidido registrarla bajo su apellido, con el fin de que lo que la buscaban no la encontrara. Se encontraba eternamente agradecida por ello.  En varias ocasiones se encontró con que la buscaban (sobre todo en los primeros años) al no obtener resultados en su brusquedad, la dieron por muerta. 

Ahora ante la leve explicación que daba el zorro de dos colas, sobre la antigua familia monarca, le aseguraba que aun estaba a salvo.


Miraba con intensidad esa pantalla, en la cual reposaba el causante  de su sufrimiento. Por momento, solo por momentos sus ojos pudieron mostrar ira y odio, pero como digna asesina se mantuvo inexpresiva, bajando su flequillo como mascara, para que los demás no vean su mirada de tristeza.


Aun recordaba su primera vida, que robo de otra persona. Un terrorista del hemisferio este que venía a su país con el fin de depositar una gran cantidad de dinamita en un hospital en el centro de la ciudad. Ahora que lo analizaba, con los años de experiencia por encima, se daba cuenta de que todos los de ese tipo, siempre buscaban más el choque sentimental que físico, que causaban sus actos. 


Sacudió sus pensamientos, no quería pensar en eso. Giro su rostro hacia un lado para ver a su compañero, mover la colita como perrito simpático, mientras miraba a la felina del otro lado de la mesa. Elevo su mano dándole un zape por detrás de la nuca, haciéndolo besar la gran mesa de roble. Él se llevo las manos a su nuca mirándola con reproche.


-Compórtate como una persona normal…-regaño, al verlo comportarse tan atolondrado. Él simplemente se tiro hacia atrás mirándola con una sonrisa divertida; sabia todo lo que le molestaba todo ese tema.


-Ahora…Chaotix, ustedes verificaran el área  norte de la ciudad. Mientras que Knuckles y Rouge el área sur. “El sujeto X” posee dos grandes propiedades allí. Deben ser discretos. ¿Entendido?-comando apuntando a un mapa detrás de él, los tres primero asintieron, mientras que los otros golpearon la mesa con fuerza simétricamente.


-¡¡ME NIEGO A TRABAJAR CON ÉL/ELLA!!-gritaron a la par frunciendo su ceño con intensidad.


-Si no trabajan en equipo, me temo que deberé negarme a entregarles las joyas y la isla privada que pidieron- hablo con despreocupación Tails sentándose en su cómoda silla acolchada. Tanto Knuckles como Rouge lo miraron horrorizados, resignados los dos se dejaron caer en sus respectivas sillas.


-¡¿QUÉ?!¡¿JOYAS?!¡¿ISLA PRIVADA?!-no pudo evitar gritar Amy al notar aquel detalle. Fulmino con la mirada a Silver, antes de sentarse nuevamente en la silla y cruzar sus brazos a la altura de su pecho. Corrió su mirada hacia un lado, molesta por dejar que Silver decidiera el pago. ¿Para qué mierda le serbia  una identidad nueva, si se podía aislar en una isla desierta rodeada de dinero?


-(¡¿Para qué mierda deje que Silver eligiera la paga?! ¬¬#...¡La próxima vez, ni drogada lo dejo elegir! ¬¬…Mierda…¡A esta hora estaría ilusionada con la idea de tener una isla privada, rodeada de dinero! T^T…)-Silver rio nervioso ante la molestia de la eriza, sabía que después le reclamaría por no haber pedido algo de valor. Pero el mejor que nadie sabía lo que era tener una identidad.


- En cuanto a Silver y Blaze buscaran las bases en estos sectores. Son muy importantes sus poderes, ya que si algo sale mal los dos podrán salir con mucha facilidad de allí-la felina asintió mirándolo seria, mientras que el erizo plateado bailoteaba de lo más lindo, llegando a mover su cuerpo como un gusano, con lagrimitas en los ojos.


-(¡Gracias seres divinos, de el infierno o del cielo!¡Ahora tendré a Blaze, todo el día para admirar su belleza femenina!*¬*…¡Prometo que si la felina cae antes mis encantos, me hago budista, cristiano, satanista, o alguna de esas cosas!¡Estoy tan feliz!^^)- Todos los de la salón lo miraban como el loco que era, a excepción de Amy que simplemente soltó un suspiro resignada. Jamás en esos años le había podido sacar lo pendejo, por lo que ya se resignaba a verlo comportarse como un drogado.


-Bueno, Sonic y Amy…se encargaran de infiltrarse en la fiesta que se realizara esta noche. Allí se encontraran toda la gente importante de la ciudad, por lo que no dudamos que el objetivo este allí- Los dos erizos asintieron con firmeza.


Silver dejo su cara de drogado, para fruncir el ceño con molestia. Con fuerza golpeo sus manos en la mesa, mirando con una clara molestia  el erizo azul que se encontraba del otro lado de la mesa. Este aun, con sus brazos cruzados detrás de su nuca, alzo una ceja al ver su cambio de humor.


-¡¡No permitiré que mi dulce niña vaya a una fiesta contigo, pervertido sin escrúpulos!!-grito sacando su lado sobreprotector mientras pegaba su mejilla a la de la eriza con fuerza-¡¡Mi niña, no está preparada para este mundo lleno de tentaciones y pervertidos!!-dijo dramático, sonándose los mocos emocionado.


-Silver…-llamo rodando los ojos. El erizo puso sus ojos dorados en ella- Soy una asesina…no hay nada en este mundo que me sorprenda o que no conozca más que eso-soltó con fastidio, como si dijera que es peluquera profesional. A su alrededor pudo notar como cada uno se tensaba al escuchar aquello.


-¡Pero eso no justifica, que dejes de ser mi nenita consentida!-rio meloso rodeándola en un abrazo-¡Y como ya sabes, voy a cortarle el compadre a aquel que te quiera pervertir!-exclamo con amenaza posando su mirada en el erizo azul, con una clara intensión.


-En fin…¿Tails a qué hora es la reunión?-pregunto el erizo azul sosteniendo un bostezo con su mano.


-A las 9:00pm. Ustedes irán con el nombre de una importante pareja empresarial-comento entregándole los documentos falsos- Deben sacar la mayor información posible…


-Muy bien…Me iré a correr un rato. Después me iré a dormir a mi casa-informo mirando a el zorrito- 


Luego dame tu dirección para que te pase a buscar-le dijo mirando a la eriza con una sonrisa mientras le extendía una leve tarjeta con su número telefónico.


Mostro sus perfectos dientes, al ver como el erizo plateado tomaba la tarjeta y la guardaba en su bolsillo, mientras lo fulminaban con la mirada. Era razonable que reaccionara así, después de todo él  haría lo mismo, si de su hermana Sonia se tratara.


Sonic había crecido en una familia muy unida. Tanto él como sus otros dos hermanos, había recibido la educación y el amor necesario para hacer sus vidas correctamente. Pero sin embargo, a pesar de que él con su hermano Manic y su hermana Sonic, eran trillizos, cada uno poseía una característica que los diferenciaba del resto.  En su caso, el aceptar retos y correr, eran su pasión.


No podía imaginarse un día sin sentir el viento entre sus púas. Era algo así como una vanidad. Pero era una vanidad que se permitía, y la realizaba con gusto. Llego hasta el último piso de ese edificio y salió hacia afuera caminando con tranquilidad. Una vez afuera, se detuvo mirando como a los lados varios peatones pasaban a sus lados, cada uno en su entorno.


Sonrió de lado, para luego comenzar a correr y perderse en un rayo azul.